Desde hace algunos años, muchos países han comenzado a trabajar de manera sostenida en el desarrollo de sus industrias creativas. Esto ha significado mayores atractivos de inversión y una mejora en las condiciones de vida de sus ciudadanos.
¿Cómo empezó esto?
Las industrias creativas, o la economía naranja, han demostrado que el crecimiento económico no depende solo de los recursos naturales, sino también de la creatividad y su desarrollo. Por ello, desde las últimas décadas del siglo anterior, muchos países comprendieron esta realidad, y hoy se observan algunos resultados.
Este es el caso de República Dominicana, que entendió que, al desarrollar el sector creativo, podría mejorar las condiciones de vida de muchos de sus ciudadanos. No en vano, el turismo aportó alrededor de 20.5 mil millones de dólares al Producto Interno Bruto (PIB) en 2024, lo que representó el 16.1% de la economía nacional, según cifras del World Travel & Tourism Council (WTTC). Además, este sector generó más de 876 mil puestos de trabajo, equivalentes aproximadamente al 17.6% del empleo total nacional. Así, República Dominicana consolida su economía a través del sector creativo, a pesar de no contar con muchos recursos naturales, como es el caso de otros países.
¿Un valor agregado del sector creativo que pasó desapercibido?
Uno de los valores agregados que los gobiernos recién han reconocido es el poder blando, un término que no es muy común escuchar, o que ahora se escucha más. El poder blando podría definirse como la influencia que pueden ejercer los países a través de la cultura y la diplomacia, siendo determinante en nuestro contexto actual. República Dominicana lo utiliza bien a través de su música, sus atractivos naturales y su gastronomía.
El camino que falta recorrer
Sin embargo, República Dominicana aún debe crear un marco legal adecuado para integrar y mejorar las ofertas competitivas. Se deben generar acciones para fomentar la educación con visión emprendedora, y el Estado debería ofrecer estímulos y promover una "Estrategia País", como lo han hecho Corea del Sur y otros.
En definitiva, el sector creativo está dando que hablar en el Caribe.
Por: Aldo Lorenzzi Bolaños
